Hong Kong es una ciudad que se quedó en el tiempo. 1980. Posta.
Hasta los -pocos- nuevos edificios parecen de esa época.
Mucha lucecita antigua, no led sino neón, mucho doreé en las fachadas, taxis ochentosos. Aunque no todo HK es así, hay mucho retro.
Pero tampoco es una ciudad que pueda aprovechar los espacios públicos, el mar y demás porque más bien ganaron los edificios, las grandes avenidas y los corredores en altura.
Boring...